Fisioterapia
Prevención, tratamiento y recuperación de lesiones.



La Fisioterapia en Madrid es una disciplina sanitaria orientada a la prevención, tratamiento y recuperación de lesiones musculares, articulares y del aparato locomotor. Su objetivo es reducir el dolor, mejorar la movilidad y favorecer una recuperación segura y eficaz adaptada a las necesidades de cada paciente.
En Clínica Holystic EDS ofrecemos un servicio de Fisioterapia en Madrid basado en una atención individualizada y en la búsqueda de soluciones eficaces para cada problema.
Nuestro equipo realiza una valoración completa para identificar el origen de la lesión y diseñar un tratamiento personalizado que permita recuperar la funcionalidad y mejorar la calidad de vida.
Contamos con la experiencia de Pablo Llanes, fisioterapeuta y osteópata con una amplia trayectoria en el ámbito de la fisioterapia deportiva y la recuperación funcional. A lo largo de su carrera profesional ha trabajado con deportistas de élite, formando parte del Real Madrid, de la Federación Española de Baloncesto y de la selección nacional de fútbol de Armenia. Esta experiencia nos permite aplicar conocimientos y metodologías utilizadas en el deporte de alto rendimiento al tratamiento de cualquier paciente.
Tratamos lesiones musculares, tendinopatías, esguinces, dolor cervical y lumbar, problemas articulares, recuperación postquirúrgica y lesiones derivadas de la práctica deportiva. Nuestro objetivo no es únicamente aliviar los síntomas, sino ayudar al paciente a recuperar su actividad diaria y prevenir futuras recaídas.
Uno de los valores diferenciales de Clínica Holystic EDS es el trabajo coordinado entre fisioterapia, medicina, psicología y el resto de especialidades sanitarias del centro. Este enfoque multidisciplinar permite ofrecer una atención más completa, especialmente en pacientes con lesiones complejas o procesos de recuperación prolongados.
Ofrecemos atención en nuestro centro de Ventas-Fuente del Berro acompañando a deportistas, adultos y adolescentes durante todo su proceso de recuperación.
Preguntas Frecuentes de Fisioterapia
El fisioterapeuta ayuda a tratar y prevenir problemas que afectan al movimiento, los músculos, las articulaciones y otras estructuras del cuerpo. El tratamiento puede incluir terapia manual, ejercicios, técnicas específicas y recomendaciones para recuperar la movilidad y reducir el dolor.
Puedes acudir cuando tienes dolor, una lesión, pérdida de movilidad o molestias que interfieren con tus actividades habituales. También puede ser útil después de una operación o lesión, o para prevenir que determinadas molestias vuelvan a aparecer.
No. Muchas personas acuden por molestias que han aparecido poco a poco, sobrecargas, problemas relacionados con el movimiento o dolores que se repiten. La fisioterapia también puede ayudarte a prevenir lesiones y mejorar la movilidad.
La fisioterapia puede utilizarse para tratar muchos problemas relacionados con el aparato locomotor, como dolor de espalda, cervicales, hombros, rodillas o tobillos, lesiones deportivas, contracturas, tendinitis, esguinces y problemas de movilidad, entre otros.
Sí. El dolor de espalda es uno de los motivos más frecuentes de consulta en fisioterapia. En la primera sesión se valorará el origen y las características del dolor para decidir qué tratamiento puede ser más adecuado.
Sí. Las molestias cervicales pueden estar relacionadas con diferentes factores, como sobrecarga muscular, falta de movilidad, determinados hábitos o lesiones. El tratamiento puede combinar técnicas manuales, ejercicios y recomendaciones para mejorar el problema.
Sí. Las contracturas y sobrecargas musculares son motivos habituales de consulta. Además de tratar la zona que causa molestias, es importante intentar identificar qué puede estar provocándolas para evitar que se repitan.
La duración depende del tipo de tratamiento y de las necesidades de cada persona. Durante la primera sesión suele dedicarse parte del tiempo a conocer el problema y realizar una valoración antes de comenzar el tratamiento.
No hay un número de sesiones que sirva para todo el mundo. Depende del problema, de cuánto tiempo lleves con él, de tu evolución y de los objetivos del tratamiento. Lo importante es ir valorando cómo respondes a las sesiones y ajustar el tratamiento cuando sea necesario.
Lo habitual es empezar hablando sobre el motivo de la consulta, cuándo comenzaron las molestias y cómo afectan a tu día a día. Después se realiza una valoración del movimiento, la fuerza, la movilidad o la zona afectada y, si procede, se empieza con el tratamiento.
Si tienes radiografías, resonancias, informes médicos u otras pruebas relacionadas con el problema, es recomendable llevarlas. No siempre son necesarias para empezar el tratamiento, pero pueden aportar información útil.
No necesariamente. Algunas técnicas pueden producir cierta molestia, especialmente cuando se trabaja sobre una zona sensible, pero el tratamiento debe adaptarse a cada persona. Es importante comunicar al fisioterapeuta si una técnica resulta demasiado dolorosa.
En algunos tratamientos puede aparecer cierta sensibilidad o molestia temporal después de la sesión. No obstante, si el dolor es intenso, persiste o notas algo que te preocupa, debes comentarlo con tu fisioterapeuta.
Sí. La fisioterapia puede formar parte de la recuperación después de determinadas intervenciones quirúrgicas. El tratamiento se adapta al tipo de operación y a la fase de recuperación, respetando siempre las indicaciones del equipo médico.
Es posible que el fisioterapeuta te recomiende ejercicios para hacer entre sesiones. Estos ejercicios pueden ayudar a mantener los avances conseguidos durante el tratamiento y a recuperar fuerza, movilidad o control del movimiento.
Sí. Es una parte importante de la recuperación de muchas lesiones deportivas, como esguinces, sobrecargas, lesiones musculares o problemas de tendones. Además de tratar la lesión, el objetivo es recuperar progresivamente la movilidad, la fuerza y la capacidad para volver a practicar deporte.
No hay un plazo único. La vuelta al deporte depende de la lesión, de cómo evoluciona y de las exigencias de la actividad que practiques. El objetivo es recuperar las capacidades necesarias para volver de forma progresiva y segura.
Sí. Trabajar la fuerza, la movilidad, la técnica de movimiento y determinados hábitos puede ayudar a reducir el riesgo de algunas lesiones. Esto puede ser especialmente útil si practicas deporte, tienes un trabajo físico o has tenido lesiones anteriormente.
Sí. Que una molestia lleve meses o incluso años no significa que no pueda tratarse. En estos casos es especialmente importante realizar una buena valoración para entender qué factores pueden estar influyendo en el dolor y plantear objetivos realistas.
Si el dolor aparece de forma repentina y es muy intenso, después de un traumatismo importante, o se acompaña de síntomas como pérdida de fuerza, alteraciones de la sensibilidad, fiebre o un empeoramiento importante del estado general, es conveniente realizar primero una valoración médica.
Intenta recordar cuándo comenzaron las molestias, qué movimientos o actividades las empeoran y qué cosas te ayudan a encontrarte mejor. Si tienes informes o pruebas relacionadas con el problema, llévalos. También es recomendable acudir con ropa que permita acceder fácilmente a la zona que se va a valorar.